50 años con nuestros mayores

 

Acción de gracias por los 50 años de merced en servicio a los mayores



Buenos días a todos/as:


Queridos todos/as que nos acompañáis en este aniversario de los 50 años de apertura de nuestra residencia “Marín-García”. Estamos en un día de acción de gracias al señor y quiero agradecer a tantas personas que han puesto su granito de arena a lo largo de éstos 50 años, para que nuestra residencia esté como la tenemos en la actualidad. Sin duda que ha sido con mucho esfuerzo y sacrificio y como no, un sin fin de servicios dados con mucho amor a todos los mayores que han pasado por nuestra residencia.

Dando un paseo rápido por éstos 50 años, podemos decir que todo comenzó con la generosidad y donación de Doña Dolores García Ortega, ( Doña Lola ), ella, ayudada y aconsejada de su confesor Don Andrés Molina, crea la Fundación Marín-García con gran parte de su patrimonio, y quiere que esta fundación sea para acoger a los más necesitados y atenderlos en sus necesidades materiales y espirituales. Y desde aquél 22 de mayo de 1960 que abre sus puertas el entonces “Asilo Marín-García” con sus 11 primeras asiladas para llevar a feliz cumplimiento los deseos de Doña Lola, hasta nuestros días, ha habido un cambio espectacular en nuestra residencia.

En aquellos tiempos no había tantas exigencias, como en éste inicio del siglo XXI, lo que sí podemos decir es que en éstos 50 años ha habido un hilo conductor que está presente desde los inicios, y que hoy sigue patente, y es el carisma vivido por las Hermanas Mercedarias de la Caridad.

Traemos a la memoria a hermanas mercedarias que con gran entrega iniciaron ésta andadura. Al principio Sor Micaela y Sor Concepción, que acompañaron a Doña Lola en la última etapa de su vida. La madre Dolores Argente del Castillo, primera superiora de la residencia, mujer muy caritativa y de gran empuje, hija fiel del beato Padre Zegrí que supo derramar el carisma de la caridad redentora en esta casa y en este querido pueblo serrano. La madre María Josefa Espejo, que en gloria esté, hermana muy entregada a su misión. La madre Emiliana Paredes, Sor Purificación Jiménez, (la madre Pura) siguió haciendo presencia de merced en la residencia. En tiempo de Sor Piedad Barrera Martínez se lleva a cabo la obra grande de la residencia , con su visión de futuro puso las bases a este gran edificio de tres plantas. Por aquél tiempo tampoco estaba muy sobrada de dinero y con la venta de unas fincas de la fundación y la ayuda de la Casa Provincial, salió adelante para pagar los gastos de esta gran obra. Agradecemos a Sor Piedad su entrega a esta misión con los mayores, después de tantos años se la recuerda con cariño dejó huella de merced en medio de esta buena gente. Sor Pilar Ramos con su acogida y alegría da un toque de familia al centro. En su tiempo sigue haciendo algunas mejoras, ella cambió todas las ventanas de madera a aluminio e inició las obras del lavadero, así como preparó las habitaciones de huéspedes. Agradecemos a Sor Pilar su aportación a ésta misión.

Gracias a los primeros seglares que trabajaron y algunos siguen con nosotras: Marcelo, que en gloria esté, Manolita Peláez, Mª Fernández; Isabel Fernández ; Susana y Mª Carmen Fernández.

En esta última etapa, en éstos 12 años desde 1998 al 2010, después de hacer la adecuación a la normativa del año 1997, destaco agosto del 2001 fecha en la que el patronato de la Fundación Asilo Marín-García firma el primer concierto con la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía. para 20 plazas y más tarde para otras 10. En los 12 años se han mejorado las instalaciones y se ha dado un gran cambio en su organización, plantilla del personal, gestión informática, acuerdos de colaboración con entidades bancarias, etc. Hoy nuestra cartera de servicios es llevada a cabo por un equipo interdisciplinar, que cada día dan un servicio de calidad y calidez a nuestros mayores. Tantos años de experiencia han hecho de nuestra residencia “Marín García “ un referente para el sector de mayores.

Tengo que decir que sería imposible gestionar esta gran familia de la residencia sin la ayuda y la colaboración de todo el personal, que cada día se dedican con ilusión y compromiso a la atención de calidad a los grandes dependientes de nuestro centro, ellos/as son como los centinelas que vigilan con esmero y profesionalidad para que los mayores se sientan a gusto, se sientan en casa, y sean mayores activos en su realidad. Todo éste trabajo se articula por medio de protocolos, programas y procesos, dando así una atención de calidad a nuestros residentes.

En éste recorrido de los 50 años hay una persona con nosotras/os que está desde los inicios de esta casa. Ella entró a formar parte de la familia con apenas 6 años de edad, toda una vida de entrega a ésta misión mercedaria. Me atrevo a decir que nadie como ella conoce los entresijos de la casa. Nos conoce a todos/as, las que han pasado y las que formamos la comunidad en la actualidad. Es pequeña de estatura pero fuerte y grande de espíritu. Nos da testimonio de entrega gratuita, compromiso y olvido de sí, eso y muchas cosas más es Manolita para nosotras. ¡Gracias Manolita por tus años de entrega y desvelos a esta misión mercedaria¡.

Para terminar quiero agradecer al Patronato de la Fundación Marín-García por su apoyo y la confianza que siempre me han dado, sin este binomio, no habríamos podido hacer todo lo que hemos realizado en éstos 12 años. Gracias a mi comunidad que en todo momento me han valorado y acogido, sin ésta no hubiera podido llegar hasta aquí. Gracias a todo el personal por su responsabilidad y buen hacer, sin ellos sería imposible llevar a cabo ésta misión, y gracias a todos los/ as bienechores que desde el silencio nos ayudan con su donativos y apoyo. Con su confianza por último, gracias al Beato Padre Zegrí que nos ha regalado un carisma rico en caridad redentora para servir y liberar a la humanidad doliente. El carisma hecho vida ha sido derramado dando fuerza a hermanas y personal , por eso decimos: “todo para el bien de la humanidad en dios por dios y para dios “.

Gracias

Sor María Anatolia del Rey Rodríguez

Directora del centro.